Una carta para ti
La Gran Mentira
«la espiritualidad debería de ser gratis»
Canalizador, tarotista, astrólogo, sanadora… llámalo como quieras.
Si tienes un don y sabes, en algún rincón de ti, que puede ser mucho más que un secreto bien guardado o una sesión suelta cada dos semanas…
entonces te quiero regalar algo que puede ahorrarte meses.
La explicación del método del que hablan todos los anuncios.
Ese que te promete conseguir ventas todos los meses sin tener que crear contenido.
No es una meditación de abundancia ni nada por el estilo.
Y es tuyo, gratis, solo con dejar tu email aquí abajo.
Si eso no resuena contigo, no pasa nada.
Simplemente no es para ti.
↓ Déjame tu email y te lo envío ↓
Aunque puedes seguir leyendo…
si quieres…
Estoy seguro de que alguna vez has escuchado eso de que «la espiritualidad debería ser gratis.»
Y que probablemente sientes que vender es algo sucio. Poco ético. Casi una traición a tu don.
Total, si tiene que llegar, ya llegará, ¿no?
Mira, no te puedo juzgar porque hasta hace bien poco yo pensaba exactamente lo mismo.
Y por eso quiero contarte una historia. Una que es casi un chiste.
Un chico de 25 años, joven y con toda la vida por delante, necesita dinero para pagarse la universidad.
Se sienta delante del ordenador, escribe su currículum y días después lo planta encima del mostrador de un Mercadona.
Y sorpresa: pasa todos los filtros. Le llaman para la entrevista.
Ya sabes cómo son estas cosas. El entrevistador pregunta y pregunta como si de verdad le importara tu vida. Tu infancia. Tus valores. Tu propósito de vida.
Hasta que llega LA PREGUNTA.
El entrevistador le clava los ojos y suelta:
— ¿Por qué quieres trabajar aquí?
El chico sube la mirada al techo. Reflexivo. Respira. Vuelve a mirar al entrevistador.
Y con toda la calma del mundo le responde:
— Pues mira… tengo un sueño desde pequeñito. Siempre he querido pasearme por el pasillo de los congelados, reponer estanterías y atender a gente desagradable.
Silencio incómodo. El entrevistador no sabe si reír o llamar a seguridad.
— ¿Tú qué crees? Para ganar dinero.
¿Te preguntarás qué tiene que ver esto contigo, ¿no?
Más de lo que te imaginas. Pero antes déjame contarte algo.
Llevo varios días investigando lo que algunos profesionales te ofrecen por ahí y permíteme hacerte una lista para ahorrarte todo ese tiempo.
Puedes encontrar a alguien que te ayude a atraer a tus clientes álmicos (que no es lo mismo que clientes normales, ojo) mientras vendes en flow y completamente alineada con tu misión de alma.
También hay quien te promete transmutar tu energía en palabras. No sé muy bien cómo funciona eso, pero suena a que los textos se escriben solos mientras tú meditas.
Si eso no es suficiente, siempre puedes contratar a alguien que use los ciclos lunares para planificar tu estrategia de contenidos. Porque publicar en luna llena convierte mejor. Obvio.
Y por supuesto, todo esto sin trucos sucios. Sin manipulación. Sin vender tu alma. Marketing consciente, honesto y centrado en el corazón.
Básicamente: te van a ayudar a ganar dinero, pero de una forma tan espiritual que ni parecerá que estás ganando dinero.
El problema no es que todo eso vaya a ser mentira. ¡Pueden ser unos profesionales muy buenos!
El problema es que entre tanta energía transmutada y tanto cliente del alma, nadie te está diciendo cómo vas a pagar el alquiler este mes.
Y es por eso que yo no te voy a vender nada. Todavía.
Más que nada porque no nos conocemos.
Y vender a alguien que no conoces es como invitarle directamente a casa a ver una peli de Netflis.
Me cruzarías la cara. Y tendrías toda la razón.
Primero una cena romántica. Luego ya vemos.
Entonces, ¿qué es lo que te propongo?
En el Sobre mí te cuento quién soy y cómo me gano la vida. Pero eso, sinceramente, no creo que te interese.
Lo que sí te cuento es esto: hace un tiempo decidí que iba a escribir cada día. Como lo lees. CADA DÍA. La diferencia es que antes lo hacía a escondidas y ahora quiero compartirlo contigo.
¿Te acuerdas del chico de Mercadona? Te prometí una enseñanza.
He preparado un vídeo de formación que te regalo si me regalas tu email.
No te va a cambiar la vida.
O sí… pero mejor ir sin expectativas.
Lo que sí te digo es esto: ahí dentro te enseño el método del que todo el mundo habla — ese que supuestamente te trae clientes mientras duermes. Y te explico por qué funciona de verdad, y cuándo no.
¿Te va bien? Perfecto.
¿No te va bien? Al menos tienes algo para lucirte en la cena de Navidad con tu cuñao.
¿Y el resto de días?
Probablemente seré un fuera de serie, pero creo que si un mensaje es bueno se tiene que compartir. Cuanta más gente lo oiga, mejor.
Así que cada día te escribiré sobre alguna de estas cosas:
Negocios y ventas.
Cosas nuevas que aprenda de podcasts, libros o de ti, porque el día que dejes de aprender es el día que empiezas a repetirte.
Cualquier reflexión que valga la pena, sea espiritual o no.
Y esto último te lo digo en serio: si algo de lo que escribo te sirve, róbatelo. Puedes compartirlo con tu audiencia. Porque no hay nada más absurdo que un calendario de contenidos para redes sociales.
Sal ahí fuera y regala.
Y si después de todo esto todavía no sabes si esto es para ti, probablemente no lo es.
Y está bien.
Pero si algo de lo que has leído te ha resonado aunque sea un poco, ya sabes dónde puedes regalarme tu email:
↓ Tu email aquí, sin compromiso ↓
No muerdo. Y la primera cena corre de mi cuenta.
— Ikel